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Inflación al alza, tasas arriba

Por: Rodrigo Alonso Paniagua Grisales *

En su reunión de enero de 2026, la Junta Directiva del Banco de la República decidió incrementar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, llevándola al 10,25%. Esta decisión responde a un entorno macroeconómico caracterizado por presiones inflacionarias persistentes, una demanda interna que supera la capacidad productiva de la economía y un deterioro de las expectativas de inflación.

De acuerdo con el Informe de Política Monetaria de enero de 2026, la inflación total se ubicó en 5,1% al cierre de 2025, mientras que la inflación básica —excluyendo alimentos y regulados— aumentó a 5,0%, contrariando las previsiones anteriores. Más preocupante aún es que el nuevo sendero de pronóstico indica que tanto la inflación total como la básica alcanzarían el 6,3% al cierre de 2026, con una convergencia más lenta hacia la meta del 3%.

Este repunte inflacionario se explica, en buena medida, por la fuerte dinámica de la demanda interna, que creció alrededor del 5,0% anual, impulsada por el consumo privado y público, y por un incremento significativo del salario mínimo para 2026 del 23%. Según estimaciones del equipo técnico del Banco, aumentos del salario mínimo por encima de la inflación y la productividad generan presiones adicionales sobre los precios, particularmente en el sector de servicios.

Las expectativas de inflación también se deterioraron. Para finales de 2026, los analistas del mercado estiman una inflación cercana al 6,4%, y para 2027 alrededor del 4,8%, niveles incompatibles con el anclaje esperado alrededor de la meta.

En este contexto, el aumento de la tasa de interés resulta coherente con el mandato constitucional del Banco de la República de preservar el poder adquisitivo de la moneda.

Una política monetaria más restrictiva busca moderar el crecimiento del consumo, reducir los excesos de demanda y contribuir a que la inflación retome una senda descendente hacia la meta en el horizonte de 2027. Lejos de ser una decisión contractiva injustificada, el ajuste de tasas constituye una acción preventiva necesaria para evitar una inflación más persistente y costosa en términos de bienestar económico.

 
*Economista. Posgrados en Preparación, Formulación y Evaluación Financiera de Proyectos
y en Bolsa y Banca. Magister en Administración.